Aprendí que la suerte no discrimina y que las quemaduras accidentales llenan de bronca, entre otras cosas.
Aprendí que los juegos de Black Jack en días festivos, si bien no son lo adecuado, son buenos para la conciencia de personas nerviosas.
Y en medio del aprendizaje alguien me dijo que era bueno dejarse ayudar.
12.26.2009
12.07.2009
12.01.2009
Ilusiones rutinarias
Le faltaba poco para llegar, el pueblo y el atardecer gris y apagado se encontraban con un aire constante, uniforme, al compás del comienzo de una llovizna la cual desprendía una atmósfera fría.
Eso no le molestaba, disfrutaba del espectáculo como si fuera la primera y ultima vez.
Mientras tanto con el frío llegaban recuerdos de finales tardíos y nostalgias de amores inconclusos.
La generalidad no hacia una excepción, a pesar del increíble clima, a pesar de su frustrante irreflexión.
De todas formas era de esperarse.
Con ojos cansados pensó, decirle adiós a ese rutinario día, con la confianza puesta en que el próximo amanecer seria mejor que el que estaba dejando atrás.
No se cansaba tampoco de esperar lo mismo en cada crepúsculo.
Eso no le molestaba, disfrutaba del espectáculo como si fuera la primera y ultima vez.
Mientras tanto con el frío llegaban recuerdos de finales tardíos y nostalgias de amores inconclusos.
La generalidad no hacia una excepción, a pesar del increíble clima, a pesar de su frustrante irreflexión.
De todas formas era de esperarse.
Con ojos cansados pensó, decirle adiós a ese rutinario día, con la confianza puesta en que el próximo amanecer seria mejor que el que estaba dejando atrás.
No se cansaba tampoco de esperar lo mismo en cada crepúsculo.
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