Todo desaparece, todo se transforma mientras escribo esta historia torpemente camuflada en un mundo que nunca frena.
El tiempo nos juega una carrera. El tiempo existe pero no alcanza.
Se escapa.
Mientras todo cae en su lugar, en el lugar menos pensado, inesperado. Y yo corro. Corro en busca de una medida inexistente y limitada. Busco escondites eternos.
Temo a la soledad, temo esperar la soledad. Temo que con el tiempo desaparezcas, desaparezca. Temo la rotura, la espera a la rotura. Temo la obviedad. Temo a nuestra semejanza, temo que desaparezcas mientras corro, con la certeza de la impotencia. Con lo predecible del destino.
Sin embargo no con seguridad. Lo asumo, lo acepto. Es imposible de cambiar. Pero lo sufro al fin. Intento simplemente no tenerlo en cuenta, de esa forma, nada existe y a la vez todo nace.
La típica parodia.
El tiempo nos juega una carrera. El tiempo existe pero no alcanza.
Se escapa.
Mientras todo cae en su lugar, en el lugar menos pensado, inesperado. Y yo corro. Corro en busca de una medida inexistente y limitada. Busco escondites eternos.
Temo a la soledad, temo esperar la soledad. Temo que con el tiempo desaparezcas, desaparezca. Temo la rotura, la espera a la rotura. Temo la obviedad. Temo a nuestra semejanza, temo que desaparezcas mientras corro, con la certeza de la impotencia. Con lo predecible del destino.
Sin embargo no con seguridad. Lo asumo, lo acepto. Es imposible de cambiar. Pero lo sufro al fin. Intento simplemente no tenerlo en cuenta, de esa forma, nada existe y a la vez todo nace.
La típica parodia.