11.18.2009

Gracias al error


Esos momentos en los que soy totalmente incapaz, en los que las perspectivas con respecto a los hechos cambian hacia el otro extremo y todo esta irremediablemente perdido.Esos momentos en los que la habitación permanece oscura, fría y llena de desilusiones. En los que recuerdo aquellos tiempos que parecían dorados con aire de melancolía. Y me invade la desgana.Y vuelvo a abrir los ojos y ahí esta ella, fiel compañera en esos días grises. Aunque intente no encuentro la forma de esconderme, de escabullirme entre mis pensamientos, ella siempre me encuentra, sola, sentada en un rincón. Y en mis ojos llenos de lágrimas se refleja el ayer, al final a pesar de la confusión soy un claro espejo para ella. No puedo controlar la frustración. No puedo controlar la desilusión. No puedo cambiar la realidad. No puedo evitar la desazón. Nada me sirve, me veo lejos, candida, sin nada que perder. En un tiempo ahora surrealista. Y podría simplemente nunca haberle conocido, y si así fuera nada de esto existiría, no tendría que pasar por esto, no tendría que extrañar nada en absoluto.Y finalmente en esta soledad descomunal llego a la evidente conclusión de que son los únicos momentos en los que dejo de soñar, en los que veo la realidad como verdaderamente es. Pero esta perspectiva lamentablemente se desvanece y vuelvo a lo que ahora considero mi mundo, hasta que ella, fiel compañera, vuelva por mí. Gracias a un desencuentro, gracias a una ilusión, gracias al egoísmo que nos consume, gracias a la inconfundible histeria, gracias a la mentira, gracias a la confianza, gracias a la desconfianza, gracias a los prejuicios, gracias al cariño, gracias a los problemas, gracias a la locura, gracias al destino, gracias a esto, gracias a vos, gracias a mi, gracias a este error. Y perdida decido darte por perdido, decido ser una cobarde más. En fin para un necio, no hay diferencia. Decido huir, de vos, de mí, de todo.
Decido ser, simplemente, una cobarde más.

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