11.30.2010

Cucú

Hoy me senté, cerré los ojos, abracé un pañuelo azul.
Y te llamé tanto que te escuché respirar, un poco agitada, descoordinada.
Y me hablaste bajito, sonreí, abrí los ojos, despacio.

Mi gran viaje gran

La re concha de tu hermana pajera de miérda,
es imposible, increíble, es el colmo.
!No sé mogólica que miérda me importa tu economía carajo!
Que si todo me da lo mismo es porque ni yo creo en mí conchuda de miérda. ¿Que me gritás?

Cómo miérda, cómo miérda querés que sea, ¿querés que exija?. Pero hacete cojer.

Chupame la concha pelotuda que no me vas a ver más, enfermita de miérda.

¿Carta de agradecimiento?
Infelíz de miérda, pero pegate un tiro.
Te odio, odio que me mantengas, odio que hagas sólo eso.

11.29.2010

No hay mal que venga por mal.
Y es ahí dónde a pesar de la huida está tu bien.
El que me hace querer volver, el que me hace querer buscarlo.
Buscarte, para que sepas que te dejé todo, como garantía.
Para que sepas que tenés nada más que mi vida.
Y que aún estando acá y pensando en Navidades blancas quiero volver a buscar.
Te.
Magia.

11.24.2010

¿Que te puedo decir?


Tal vez un cigarrillo más sea necesario.

Tal vez no quiero mirarte. Cuando lo impreciso duele, estar lejos, estar sin.
Tal vez un cigarrillo más, para cerrar los ojos, esos ojos, no. Apretándolos fuerte.

Por el miedo de no tener, de ya no. De despertar.
Negar, negar el pasado que leo, ni pensarlo. No.

Apretar, cerrar los ojos. Para guardarte, para tenerte.
Siempre

Polémica, polémica, la cabeza de aquellos que se nieguen a aceptar. Polémica en aquellos ojos inquietos que ven donde no quieren, solo porque no tienen donde mirar. Polémica en las palabras ciegas que a mansalva van tras los inocentes. Polémica, polémica y más polémica cuando se trata de represión. Cuando se trata de negación, cuando se trata de derechos y de libertad.
Polémica para los polémicos que corren atrás de fantasmas. Polémica para ellos, que víctimas de sus brutos sentidos, creen entenderlo todo, cuando no tienen nada. Cuando el mundo se separa. Y a los inocentes nadie los atrapa y a la pureza nadie la perturba.
Entonces es y será, polémica para los polémicos, pobres. Que no merecen saber sobre la magnificencia de la piel. Que tristemente no les alcanza.
Y sepan polémicos que son libres de partir a otro lugar a otro momento a buscar polémica donde verdaderamente la haya.

11.22.2010

Birds singin’ in the sycamore trees


Para su decimosexto año formando parte de esta generación, donde los matrimonios no eran su única esperanza y la mujer contaba con todo su reconocimiento y libertad, recibió varios legados destinados a enriquecer su precaria cultura. Por un lado contaba con la fuerza y la confianza de Austen, para reforzar y aguantar sus ideas de un futuro pleno. Por otro, tenia en su posesión un enorme portaequipajes para poder hacer de la exploración su vida, o el sustento de esta.
Había sobrellevado una semana dura, donde por poco la frustración no se había apoderado de ella. Tenía todo, se había dado cuenta, no había razón para no ser feliz.

Los pilares de ideales que, empezaban a desmoronarse, se reconstruyeron nuevamente con una fuerza inigualable. Ese día, todo estaba bien.
Dejo de sentirse presa de una sociedad ambiciosa, para verse como hacía tiempo, una esperanzada y pequeña revolucionaria. Sintió orgullo de sus pensamientos. Ellos se los habían dado.
Aficionada a soñar con construcciones antiguas, con cuartos pequeños, descuidados y revoltosos, en los que las épocas más exóticas del siglo veinte podían encontrarse y convivir equilibradamente. Donde la vida era película y la película vida. Ella volvía al juego del cual nunca se había retirado. Y era verdad, la ciudad la embargaba de ilusiones de futuros inciertos y preciados, la llenaba de locura.
Mil y una ideas de olvido momentáneo y fugaz. Mil y un caminos diferentes, hechos o destinados, caminos al fin.
Había llegado hasta acá, había ganado algunas amistades en el recorrido, había fundado sueños, había asegurado mundos e ideas.
Y eso eran, esos dieciséis años de un calendario típico, cada uno con cuatro estaciones, que hacían el paso del tiempo más escurridizo. Y esa era la vida, irreal e incomprensible, provocadora de una causa y consecuencia a cada paso.
Y ella flotaba ahí, en medio de deseos puros y dorados. Algunos se esfumaban. Otros prevalecían latentes y otros formaban parte de un pequeñísimo minuto, transformado en momento, en el cual una serie de factores había conspirado para hacerlo verdadero para los sentidos.

11.21.2010

Tu tu tu tu turú

Pero yo te juro, yo te lo juro, que ahí no existe el tiempo.
Que ahí no existe nada, nadie más.
Ahí cuando estás.
Ahí cuando me mirás.
Y es ahí donde el mundo vale la pena.

11.17.2010

Europe

Si soy lo peor, si soy lo peor.
Dejenmé en paz.
¡Dejenmé!

Un cáctus suaviza mis yemas con su piel

.
Lloré, me senté en el pasto, prendí un cigarrillo y lloré. Ahí, sola.

Lloré por ellas, por ella, por los viejos, por los niños que ya casi no eran.

Por los momentos que porque fueron, jamás iban a ser nuevamente.

Por todos ellos, que no iban a volver, que no iban a repetirse.

Por las despedidas que aguardaban y temblé.

Lloré por lo que amé, lloré y no porque quise.

Lloré por lo que iba a amar, por todo lo que por mi pasaba y por el misterio de lo que se acercaba.
Cada vez más, sin tardar, sin titubear.

Lloré por las cosas que habían sido y por lo que iba a venir.

Y brindé, brindé por lo que tuve y por lo que perdí.

Cerré los ojos, porque era ahí, donde iban a quedar, en ningún otro lugar. Confié en que cuando los buscara no hubiera sitio dónde no estén.

No había espacio para excusas, para reproches.

El tiempo corría, y yo con él. Siempre.

Más rápido, más fugaz que mis lágrimas.
.

11.13.2010

Apretando los dedos, agarrandome, dándole mi vida

Y son tantas, tantas las lagrimas que por fin van a limpiar. Esos ojos, pobres ojos, que ninguna culpa tienen.
Y son tantas las preguntas que van a revelar esa respuesta, la que busco, la que por tanto buscar no encuentro. La que está ahí, esta acá, la que siempre estuvo. Esa, la simple, que por ser simple es tan compleja. Que por ser obvia, que por ser tan correcta, que por ser tan indicada, causa estragos.
Y es nuestra boca, quién va a dejar salir, dejar volar, todo eso, toda nuestra alma. Palabras, miles de ellas, directas, retorcidas, desacostumbradas, cansadas ya, de dormir. Por tener respeto, por tener compasión a esos que no aceptan, soberbios.
Y quien va a dejar ser, la verdad, quien va a romper, estas cadenas, estos barrotes. Quien se anime, quien junte un suspiro y se atreva. ¡Ay! A enfrentar a ese pobre mundo ciego. Que pobre es y pobre fué su máscara. Y quien se atreva, a limpiar los ojos sin culpa, a repercutir con las respuestas y a abrir finalmente, lanzar las puras e inocentes palabras.
Que me cuente, si ahí es donde se encontraba, que me relate, que me de fuerzas, para evitar las mismas penas. Que me murmure, que ahí está. Ansiada por los reprimidos.

11.12.2010

Para mi son las patadas


Y es eso, lo idiota, lo incomprensible, lo irónico.


Y es eso, ese poder que teníamos, de calmar el llanto, de permitir al verano ocupar el lugar del invierno, en esa enorme ciudad. Por la que caminábamos, andábamos, fumábamos, nos comíamos el mundo.


Y es esa puta y ciega etiqueta, esa mentira de mierda, que nos pones, que nos das, sin excepciones.


Y es que caminamos juntas tanto, tanto tiempo.

Que es increíble, ser capaces de desconocernos.


Ser incapaces de volver a intentar, que no te importe, es tan pero tan cruel.


Es un vacío, insoportable. Es esa impotencia de no poder gritarte, de no poder sacudirte, para que entiendas, quienes somos. Para que sepas, que tenés una parte de nosotras.


Disculpa, discúlpame mil veces por ser imperfecta, por ser desastrosa, inmadura, disculpame por experimentar, por vivir.


Disculpame por no ser ejemplo, por no estar a tu altura.


¡Disculpame por no ser como alguien quiere la puta madre! ¡Disculpame amiga del alma, por llorar, porque hace tiempo que ya no estás, ni allá, ni acá, ni en ningún lado!


Disculpame por amarte todavía, con tus juicios y prejuicios con los que te llenás la boca y la cabeza. Con los que después confabulas y esparcís.


Disculpame por haber contenido el llanto cuando te vi temblar hoy. Disculpame porque duela tanto.

11.11.2010

Ella recorrió el espacio vacío que dejaban sus brazos


Quiero murmurarles, murmurarte esto, explicar lo que hace la piel, víctima de tus manos, de tus movimientos, de tus idas y venidas. Que arman y desarman, y ellas bien saben. Ellas bien disfrutan. Dejar que la locura aparezca, tentar a lo inexplicable, llenar infinitos frascos con suspiros. Ellas saben bien, bien saben ellas, el camino de ida, el recorrido, lento.

Y es tu magia, la que ahuyenta al tiempo, al miedo, al mundo. Y es tu magia. Esa que para siempre me marca, que para siempre me cambia, me atrapa. Y no me deja. No ahora. No todavía.

Quiero decirte que es lo que hace tu cuerpo, atrapando a mis manos, a mi cabeza, a mi todo. Y es esa imagen en mí, que no se va. Esa escena, esa luz, esa sombra, esa figura, que tendida sobre mi me aprisiona. Que me hace querer y querer, un sillón, un tocadiscos y una mesa.
Que quiero saber, como es posible, tanta perfección, tanta exactitud, tanta suavidad.
Que como es posible que exista, cerca de mí. Que me empape. Que como es posible que simplemente exista, tan hermosa cosa. Porque no entiendo ni siquiera que es. No lo entiendo, no lo esperaba, ni siquiera tuve tiempo ni ideas para imaginarlo.

Tanta belleza, tanta poesía, en solo un metro cincuenta y monedas.

Y es todo eso, lo que se lleva mis suspiros y mis ideas, mis películas, mis anhelos, Y es todo eso, lo que posee mis miedos, mis miradas perdidas, mi pesimismo, mi inseguridad. Y es estar lejos, no tenerte, no mirarte, no sentirte. Vivir, respirar, hablar, fumar, reír.

Es eso, lo que no puedo tolerar. Sin vos, no es. Todo se va, con vos, siempre. Todo esto.

Todas las palabras retorcidas, todo mi mundo de cabeza, te lo llevas, escondido, cuando no estas, cuando te vas, de mi.

Pero que no digas nada



Hoy no se. Hoy ya no lo se, que la comodidad, que la liberación. Que todo, que nada.

Hoy ya no se, que soy.

Quién soy.

Hoy dudo, hoy, me pregunto y me vuelvo a preguntar, ¿porqué?.

Es que quizás soy diminuta.

Es que quizás esto fué demasiado grande.

Es que son muchas las variables, los factores.

Que me aferro, que me pregunto, que lo dudo.

Que no lo entiendo, que nunca lo entendí.

Que lo siento, creo que lo siento.

Pero vuelvo, vuelo, que ¿porqué?, que ¿porqué? si casi no soy, si no se compara.

Si no tendés a.

11.10.2010

Son las que están detrás de la piel

Fue la suavidad, la perfección, el principio de mi cambio.

Fuiste vos, en mi. En mi cabeza, en mis ideas, en mis proyecciones.

Fuiste mi locura, mi mejor y mas hermosa locura.

Y no se bien, que pasó, que pasará con la magia, con el show.

Es que conocemos al mundo. Y el mundo por ignorancia nos desconoce.

Pero bueno es saber, es decir, es gritar. Gritar con los ojos y los puños bien cerrados.

Gritar que tuve lo que idealicé durante tanto tiempo, no tuve, no tengo, gritar que lo sentí.

Gritar por esto que me embebe, que me absorbe, que me libera.

Reír con la persona, esa única, extraordinaria, merecedora de todo lo exactamente adecuado.

Merecedora simplemente de lo magnifico.

Amar ese segundo, fuera del mundo. Fuera del tiempo, fuera.

Sospechar de la voz, de la risa, que sin explicación te alcanza.

Aprender a sentir, la piel, exquisita, tibia, sensible, frágil, que pide, sin descanso.

Aprender a amar el hormigueo, el suspiro, la tregua.

Aprender de vos, de mi, del mundo. Mirar y poder ver la inconmensurable eternidad.

Y dejar por un momento atrás el mar y lo inmenso del abismo.

Imaginarte, imaginarme, imaginarnos. Quizás para siempre.

Y es asi, como te pienso y te vuelvo a pensar.

Persona perfecta.

11.08.2010

No pienso en cajones ni en manzanas, no


Pegame, pegame por el miedo.


Por no ir a buscarte, pegame por estar acá, sentada, sin vos.


Pegame porque sí, porque no.



Tengo que pensar, en dejar de pensar, esas cosas que no voy a hacer. Todas esas, que por incapáz, que por cobarde.


Que no voy a hacer porque sí, porque no. Sin razón.


Siempre Valentina.


Todo, nunca sos, siempre a medias.


Mal humor, fragilidad. Miérda.


Quiero ir, quiero venir, a vos. Con vos, porque sí.


Porque mi mejor acierto es, mi mejor momento es.


Sos.