11.13.2010

Apretando los dedos, agarrandome, dándole mi vida

Y son tantas, tantas las lagrimas que por fin van a limpiar. Esos ojos, pobres ojos, que ninguna culpa tienen.
Y son tantas las preguntas que van a revelar esa respuesta, la que busco, la que por tanto buscar no encuentro. La que está ahí, esta acá, la que siempre estuvo. Esa, la simple, que por ser simple es tan compleja. Que por ser obvia, que por ser tan correcta, que por ser tan indicada, causa estragos.
Y es nuestra boca, quién va a dejar salir, dejar volar, todo eso, toda nuestra alma. Palabras, miles de ellas, directas, retorcidas, desacostumbradas, cansadas ya, de dormir. Por tener respeto, por tener compasión a esos que no aceptan, soberbios.
Y quien va a dejar ser, la verdad, quien va a romper, estas cadenas, estos barrotes. Quien se anime, quien junte un suspiro y se atreva. ¡Ay! A enfrentar a ese pobre mundo ciego. Que pobre es y pobre fué su máscara. Y quien se atreva, a limpiar los ojos sin culpa, a repercutir con las respuestas y a abrir finalmente, lanzar las puras e inocentes palabras.
Que me cuente, si ahí es donde se encontraba, que me relate, que me de fuerzas, para evitar las mismas penas. Que me murmure, que ahí está. Ansiada por los reprimidos.

1 comentario:

  1. Me hizo llorar ..

    "Y son tantas, tantas las lagrimas que por fin van a limpiar. Esos ojos, pobres ojos, que ninguna culpa tienen."

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