1.29.2011


"El día de hoy no se volverá a repetir"

1.25.2011


Su mundo era tan inmenso frente a mi pequeñez.
Y la profundidad de los ojos, cuan inmensa, cuan eterna.
Los tiempos tenían la obligación de cambiar quizás para siempre.
Y ella de correr.

La lluvia pegaba en mi frente,
como apagando cierta nostalgia.


Y el frío, ya no dolía. ya no pesaba.



Eran las vísperas las que la piel rasgaban.

1.23.2011



Hermosa, hermosa luz.

Luz de vos, de tu piel.

Luz de invierno y de verano.

Luz al fin.

Que llega.

Que me saca de la noche.

Otra vez.

"Los veo parados en los portones de sus universidades.
Veo a mi padre saliendo bajo el arco de arenisca ocre, las tejas rojas brillando como platos doblados de sangre tras su cabeza. Veo a mi madre con libros ligeros en su cadera, parada en la columna de ladrillos con los portones de hierro forjado, aún abiertos detrás de ella, con las puntas de espada.
Están a punto de casarse. Son niños. Son tontos.
Sólo saben que son inocentes y que jamás lastimarían a nadie.
Quiero ir y decirles que no lo hagan. Que ella es la mujer equivocada, que él es el hombre equivocado. Que harán cosas que ni se imaginan. Que le harán daño a los niños. Que sufrirán de forma inimaginable. Que van a querer morirse.
Quiero ir y decírselos en la luz de Mayo.
Pero no lo hago. Quiero vivir.
Los tomo como muñecos de papel, y los froto uno contra el otro por las caderas como pedernal, como si quisiera sacarles chispas.
Y digo: Hagan lo que van a hacer, que yo lo contaré

1.19.2011


Aquel día en el que te encontré

aunque tu boca y tu cabeza lo negaran

vi en tus ojos cuánto dolía en realidad,

la realidad.

Vuelva usted mañana


En medio de continuas despedidas, ahí era dónde yo actuaba.
Estaciones que iban y venían, escaleras que subían y bajaban, calles soñadas eran parte de lugares libres que a nadie pertenecían.
Y esa nostalgia que por mementos me arañaba la piel.
En soledad nada servía y por eso todo debía, tenía la obligación de ser reinventado.
Todo en absoluto, sobre esa pelea constante entre el futuro que se abría y el pasado que se aferraba con raíces al cuerpo. Este cuerpo, extraño.
Se batía una guerra eterna, esa que nunca jamás cesa, dentro de una cabeza retorcida y desordenada.
Y mis ojos dolían inundados de cada una de las imágenes, esas que ya se habían ido, que ahí se habían quedado, viéndome tomar otro camino.
Mis ojos se aferraban para siempre, encarcelándolas, temiendo la aparición del olvido.
Cuánto dolor habita en dejar atrás esos lugares de ensueño, para volver a luchar hasta el cansancio para sentir esa maldita y hermosa magnificencia sólo por un minuto más en la vida.

1.12.2011

Luciana


En tiempos como estos, en tiempo egoístas, débiles, lo que necesito es que tengas la seguridad de que a pesar de no estar, de no ser, si hay algo de lo que estoy segura es de que a tu lado el vivir es vivir realmente.
A tu lado y por toda la eternidad.
Porque de esta forma te amo y porque me enorgullezco cada día de tu humanidad.
Sé, estoy segura y pongo toda la certeza del mundo en la magnitud de la fuerza que habita en vos.
Como deseo poder mostrarte cuán equivocados están.
Como me gustaría mirarte fijo y en ese momento, mientras muero un poco como me gustaría revelarte de una vez y por todas, hoy y para siempre que estas lejos de ser el monstruo, que estas lejos de ser el error, que estas lejos de tener la culpa y que si tuvieras que elegir yo sé que elegirías ser nuevamente vos.
Jamás nadie ajeno va a convencerme de cambiar esto que siento, esto que grito en silencio cada minuto, esté dónde esté.
Esto que me dice que sos lo polémicamente correcto, lo hermoso, lo prohibido, lo problemático y lo más puro que alguna vez vi.
Sos lo mejor que me pasó jamás, el mejor monstruo y el mejor error que llegó a mi vida.
Sos la mujer con la que quiero caminar mi vida.
Sin peros ni pesares.
Orgullosa de tenerte aunque se por un rato si todo alguna vez termina.
Orgullosa de poder ser invadida de tu magia.
Siempre, siempre agradeciendote.
Por existir e iluminar mi mundo.

1.04.2011

Chasing cars


Es que creció tan rápido. Es que todo este tiempo, todo este tiempo que tan fugaz, tan invisible se escurrió entre nuestros dedos, como burlándose. Todo ese tanto tiempo que siempre falto hoy ya no está. Hoy ya es hoy, hoy ya es mañana.
Cuan alto se está cuando se está enamorado. Cuan riesgoso es, cuan riesgosa es la vida misma. Cada paso, cada determinación de nuestra cabeza.
Cuanta irracionalidad se esconde tras una lagrima desencadenada por una canción, por una simple idea de un mundo compartido. Un mundo que a la vez carece de simpleza un mundo colmado de ella, de ella y toda su magia, de ella y su vida, de ella y sus cuentos, de ella y su voz, su luz, su risa, su bien, de ella, su dolor y su cura. Y que por estar enteramente compuesto de su esencia resulta extravagantemente perfecto. Y es con este pretexto con el que sin comprender la magnitud en su totalidad siquiera es uno insuficiente.
Y cuan suicida soy por haber tomado la decisión de gritarlo al volver. Amar siempre desordena mi ya desde un principio retorcida cabeza.
Cuanta locura. Cuanta hermosa locura es la que siempre me toma, siempre me mueve. Esa que llevo sin importar que, como, ni donde casi como si estuviera eternamente tatuada en mi espalda
.

Berlin


Siempre se guarda uno la nostalgia hacia una gran ciudad. Poco a poco asciende desde un centro muy profundo el anhelo hacia las oportunidades, sin excusas, sin excepciones.
Pero es en mi donde las películas trascienden, porque después de tanto preguntar no es cosa cotidiana. Fue ese momento en el que en medio de un viaje inmaduro, joven que bajo ningún concepto dejaba de ser jovial en el que recibiendo un año ajeno, recién parido pregunté con innumerables ansias a esa tropa, les pregunté con la esperanza de saber, que cómo eran las perspectivas de sus propias películas, de sus propios relatos, esos que a veces nacen y en silencio mueren, o aquellos que permutan ineludiblemente.
Y ellos con asombro revelaron la ausencia de ese tipo de magia. Fue en ese soplo en el que un par de lágrimas sin destino y sin razón rodaron por un costado de mi mejilla. Quizás sintiéndose ridículas o ilógicas, frente a esta nueva realidad que ante ellas se alzaba.
Nadie les daba a esas escenas irreales y desequilibradas la misma importancia. Mas que yo.
Y sin embargo continué volando y soñando, extravagantes instantes e improbables vidas.
Esas a las que nunca voy a dejar de buscar. Porque encontré el vigor necesario en medio de la polémica suerte de encontrarte a vos. La única persona con la magia necesaria para hacerme creer en absolutamente todo.