5.17.2010

Domingos

Decidí pensarte, un domingo, nada especial, nada diferente, decidí recordarte.
Decidí verme presa, nuevamente, de tu nostalgia.
Decidí recordar los inviernos cálidos.
Y espere, espere que recordaras. Hombre de mala memoria.
Me vi víctima de tu soledad. Y confié en que la lluvia tuviera confianza en caer, hoy, un domingo nada especial.
Me aferre a un cigarrillo con tu sabor. A un silencio poco común.
Y aunque las gotas cayeron, mi telepatía fallo, una vez mas. Y yo por mi parte me canse de juzgarte. Hombre singular y problemático. Falle, nuevamente y di gracias por tu ausencia. Pero es verdad, anhele tus cuentos. Anhele tus molestias.
Cambiaste, te refugiaste de todo. Y cuando decidí tomar un café en frente de mi ventana, pedí un revolver, pedí un final. Pero estoy acostumbrada a vos. A tus secuencias, a tus exilios.
Espere que desapareciendo de todo, desaparecieras de mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario