10.30.2010

No creíamos en nada


La mato, lo siento, lo juro. Rigidéz mental, necesito un psiquiatra. Una pastilla. Una soga, un puente, un, un, algo.

Necesito la ausencia de esta, animal, bestia. Enfermedad. Eso.

Decime que pensar, decime, apurate. Decime quién tiene más razón.

¿Que querés de mi?, ¿que necesitas?, explicame, apurate.
¿Porque aguantar más?

Apurate, decidite, pensame, armame, controlame. Proyectame también, para que no queden dudas, espacios, errores, libertades.

A tu antojo, como si no existiera, manejate vos, tranquila, es obvio que estas en una buena posición, excelente. El problema es acá nadie nunca tiene la culpa. Y esto Valentina! Esto es una familia!

Y él también lleno de tabúes, ciego, estúpido, ¿que ponga un poco de mi parte?, ¿que de una mano?, ya no tengo más manos.

¿Y si me siento mal? Pendeja, que equivocada, que errónea es tu cabeza, cuando seas grande vas a aprender, tenés que encontrate, entenderte, estás equivocada idiota!
No más, llorar.

Pero apurate, porque cuando ya no tenga, te juro y no miento, que te mato.

1 comentario:

  1. Familia... familia, que corno es la familia sino un estereotipo mal armado de mentiras y simulaciones?
    La familia no existe, esa imagen que quieren dar se disuelve con el simple hecho de que UNO, solamente uno de los integrantes de esa "familia" abra su pequeña o gran boca y despliegue todo lo que lleva guardado en su interior, toda esa bronca, rencor, dolor, que se guardó durante años.
    Cosas que tuvo que .. tragarse, y que intentó digerir pero no pudo hacerlo.

    Los padres, la -cara- de esa familia, quienes tendrían que dar el ejemplo de lo que nos plantean, pero no lo hacen y no lo van a poder hacer nunca, simplemente porque .. porque son humanos, como nosotros.
    Pero .. tampoco lo entienden.
    Así que, dejemos de pensar, vivamos como queremos vivir, las relaciones no se pueden recomponer de un día para el otro. Y si no queremos que se recomponga ninguna relación, cuál es?

    A veces, es mejor dejar las cosas como están, decir, -para mi no existís- y punto. Y punto y empezar a vivir. Empezar a planear nuestra vida, como cuando y con quién queremos. Dejando atrás todo tipo de cuestiones y formalismos pelotudos en una sociedad hipócrita.

    Chau, me fui.
    Te quiero, mucho más de lo que te imaginás.

    ResponderEliminar