6.13.2011

El tiempo se esfuma, poco a poco. Entra en mi, en nosotros, cuando los días ya no están. Cuando decimos, cuando venimos, cuando planeamos. El fin, el fin de la queja precisa, el fin de aquel magnifico tiempo libre para hacer cosas impensadas.

Los años que pasan, que se adentran, que se suman, ahí en nuestras espaldas. Bello, bello, pero qué bello.

Es esta vida en la que corremos cual sueño, esta vida de altos y de bajos.

Ay y esos futuros que no se saben, que ni se imaginan. Quién estará allá o acá, en ningún lado. Quién será eterno. Cuantos rumbos se desatan, cuántos factores tocan las puertas, los timbres, las campanas. Vienen por nosotros, ella viene a llevarnos, a incentivarnos a volar.

Y en esta instancia ya no depende de nadie. Cuánto misterio se esconde en esta nueva niebla, en este nuevo desorden de pensamientos, en este nuestro nuevo y glorioso miedo.

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