Y se equivoca quién relaciona y compara tamaños y cantidades. Y quién iba a decir que la persona que en ese minúsculo cuerpo anida tuviera alas tan grandes, es por eso que lo digo, es por eso que me asombro. Quién iba a evitar maravillarse con tan estrambótica especie, que para redundar vale la pena decir y exclamar, cada vez que su boca se abre: pero que exageración mujer, vos de mujer, voz de habla.
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