Si yo un día ventoso de un febrero helado me sentara y escribiera, escribiera simplemente para contarte que hace poco más de tres meses conocí a alguien, a alguien que a pesar que llevo de la mano conmigo a dónde voy, extraño con mi ser.
Contarte que es una mujer y no te exaltes, que la polémica a veces es bella y más aún cuando se sabe que es un escalón que hay que subir para seguir riendo.
Contarte que ella además de ser la mujer perfecta tiene la capacidad de darle al mundo colores jamás imaginados.
Y es así, porque si yo algún día escribiera que cada vez que tomo un avión, un tren o un autobús la veo y la siento emocionada y sonriente, con ojos de asombro. Cada vez que camino, que admiro, que sonrío, que fumo, es porque conmigo la tengo, es porque de la mano vamos.
Y si una noche cualquiera sueño que vuelvo, sueño que llego con equipajes en mano y ahí la veo todavía esperando y ahí muero y la agarro fuerte para jamás volver a partir sin ella.
Y si te digo que es imposible dejar de admirarla, dejar de amarla, simplemente dejarla.
Y si te digo que esta en mi cabeza y en mi ser, que es la mujer de mi vida y que quiero acompañarla siempre.
Y si te digo que los días con ella son increíbles y que los días sin ella son insoportablemente vacíos.
Y si te digo que no puedo soportar estar lejos, que no puedo soportar su dolor.
Y si te digo que la amo, que le agradezco siempre, hasta el fin por invadirme de ella.
¿Y si te digo que es lo mejor que me pasó jamás?
¿Y si te digo que necesito tenerla cerca siempre?
¿Que lo único que quiero es una vida con ella?
increiblemente hermoso, las palabras invaden de amor cada pensamiento tras su lectura...reafirma la felicidad del amor...
ResponderEliminarGracias Maia !
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