9.27.2010

Volviste a esa miérda


Y es verdad y no es raro que esta vez hubiera una posibilidad increíblemente enorme de arrepentirse, tal como la última vez, igual a aquel día en el que me prometí que nunca se repetiría. Casi confirmado esta. Al igual que tu típica y enfermiza ausencia, brillas, siempre en cualquier situación extrema o normal. Porque a vos no te importa nada.
Y decido, con el fin de hacer bien a diversos factores, después de entrar en su trabajo y verla, ahí, compartiendo tú futuro. Y decido, pensando que me podría tocar y ¡que descarado seria!.
Decido porque alguien tiene que hacerlo y porque con estas condiciones me rehuso a jugar, aunque sea lo que siempre espere, aunque haya sido, después de meses de puro autismo. A pesar de que entiendo que para mí, después de la insistencia y el “déjame hacer un tiempito”, seas mi canción matutina y mi éxtasis y al mismo tiempo mi agresividad, ideas de destrucción y mi ansiedad.
Y un dia, después de mucho tiempo, después de mucha comprensión, vuelvo a entender tu estupidez, gigante. Vuelve mi bandeja de entrada a ver el silencio de mierda que tanto odia, vuelve a descubrir que nada, en absoluto, alguna vez va a servir o/y funcionar con vos o siquiera a tu alrededor. Considerándote como una enfermedad y teniéndote lastima, desaparezco con muchas ganas de que no vuelvas y con el aviso de lo peor, si esto alguna vez, vuelve a repetirse.

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