
Llegamos a Madrid ¡coño!
Después de un largo viaje sobre el océano, después de dos películas, tres series y diez CD’s al menos.
Veíamos frío afuera pero no lo respirábamos.
Y corrí víctima del olvido, corrí por mi mochila, corrí porque en un par de minutos embarcábamos y llegué.
Y corrí víctima del olvido, corrí por mi mochila, corrí porque en un par de minutos embarcábamos y llegué.
Y volvimos a ascender con destino a Frankfurt.
Oyendo un inglés galleguizado e imperfecto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario