Y te soñé y te pensé, en bibliotecas, en hoteles desvarié.
No conocí otra mujer, con esa diáfana mirada y esa piel.
Y me escribiste las postales argentinas, y aunque nunca fuiste mía estuve cerca aquella vez.
Y hoy que los huesos crujen por las humedades, tu sonrisa inolvidable me hizo tanto, tanto bien.
Y me marchè.
ResponderEliminarPapà te Extranio :(
Calles Alemanas Junto a Fito :)