12.08.2010

Oldenburg


¿Cómo explicar? Para que por lo menos una célula ajena a mí entienda mi manera de sentir. Tan imprecisa, tan obsoleta.
¿Cómo explicar? Para que alguien, algo, en algún lugar asimile que falta sangre que en mis venas circule, que soy títere de un sueño de tierras nuevas y lejanas. De tierras modernas.
Porque tan sólo soy un personaje preso de un sueño maravilloso y frío.
Preso de una caminata helada, de una navidad blanca.
Preso del olor más dulce del mundo, de las escenas y tradiciones más telenovelescas de mi vida.
Pero preso al fin del vacío, del sin sabor de tu ausencia, del temor a que algún día de estos o de aquellos, lejanos, ya no prefieras permanecer en mis raíces.

Soy víctima entonces de un sueño hermoso y tristemente incompleto, de el cual me es urgentemente necesario despertar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario